Después del gran éxito de Minecraft, era inevitable que otros equipos de desarrollo intentaran, con el tiempo, seguir los pasos del título desarrollado por Mojang de una manera más o menos explícita. El título desarrollado por Denki, aunque pertenece a un género completamente diferente, en estética se acerca lo suficiente al trabajo mencionado más temprano gracias sobre todo a una dirección artística algo caricaturesca.
En Autonauts te vistes como un ser humano, y tu misión consiste en deambular por el espacio con una nave espacial, en busca de mundos inexplorados con el objetivo final de fundar una nueva colonia para poder construir un planeta totalmente automatizado, por lo tanto, totalmente controlado por robots y máquinas. Una vez que aterrizamos en el suelo del nuevo mundo, estamos solos, sin ninguna ayuda y, sobre todo, sin ninguna herramienta que nos ayude a llevar a cabo las diversas actividades. Y es precisamente en este punto que comienza el juego, que consiste en una mecánica perfectamente a medio camino entre las de un sistema de gestión y las de un sandbox, en el que el ciclo de recuperación de recursos y uso de los mismos permite construir tecnologías y herramientas que permiten obtener Los nuevos recursos del entorno se rompen solo por el hecho de que, poco después del inicio del juego, ya estamos respaldados en nuestras actividades por autómatas construidos y programados directamente por nosotros.

AutonautsEn Autonauts, de hecho, el objetivo del juego es poder realizar la menor cantidad de acciones posible, dejando todo el trabajo a nuestros aliados robot. Al principio, todas las tareas recaerán sobre los hombros del jugador, pero después de unas horas de juego, con una docena de robots ya creados, todo se vuelve más fácil e intuitivo. Esto se debe a que además de construir cada robot, también debemos ocuparnos de la programación necesaria para que sean autónomos. Esto da como resultado una especie de demostración práctica al final de la cual el autómata verá las instrucciones individuales transcritas en forma de algoritmo, libremente modificables e implementables, dentro de su memoria. Muy pronto nos encontramos rodeados de robots capaces de cortar madera, recolectar bellotas, extraer minerales y realizar muchas otras acciones, mientras lentamente nos convertimos en espectadores silenciosos del desarrollo de un mundo entero. Autonauts

sin embargo, en Autonauts no es tan simple, nuestro trabajo no termina solo con la creación de un ejército de robots. Sin embargo, nuestra intervención siempre es necesaria, tanto en la gestión de los propios robots, que tienden a tener poca autonomía, especialmente en la primera parte del juego, tanto en las fases de innovación tecnológica, ya que ningún autómata realizará acciones sin que se desarrolle primero la tecnología necesaria o se cree la herramienta adecuada. Esto solo lo podemos hacer nosotros, a través de un progreso muy lineal, formado por misiones y objetivos, alcanzados por los cuales desbloqueamos el conocimiento necesario para aprender nuevas tecnologías, que nos permiten, por ejemplo, procesar materiales cada vez más complejos, para llegar al desarrollo y construcción de edificios más complejos y eficientes. Todo esto se repite hasta que el mundo no sea autosuficiente y / o no tengamos suficientes robots independientes hasta el punto de que ya no requiera nuestra intervención. En este punto, hemos llegado al final del juego y podemos reanudar nuestra nave espacial y partir en busca de otro mundo prístino para colonizar con la ayuda de otros robots. En conclusión, el trabajo de Denki se confirma como una buena gestión, entre otras cosas en un contexto bastante original.

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