Durante la gamescom en el stand del Reino Unido, fue posible probarlo con la mano. No hay carreteras rectas, una pequeña obra maestra de Metronomik, Casa de software de Malasia fundada en 2017.

No Straight Roads golpea el corazón desde el primer vistazo, con sus colores fluorescentes y caracteres bien caracterizados. Mayday y Zuke son dos músicos rockeros, respectivamente un guitarrista y un baterista, miembros fundadores de la banda (desafortunada) Bunk Bed Junction. Los dos luchadores musicales quieren revivir el rock, que ha sido prohibido y superado por EDM: un futuro hipotético realmente grandioso. De hecho, la ciudad de Vinyl City está gobernada por una inquietante corporación, precisamente llamada NSR a la cabeza de la cual se encuentra Tatiana. Estos personajes sombríos juzgan a los diversos artistas en una especie de reality show y luego los explotan, porque al jugar pueden producir energía que alimenta a toda la metrópoli.

La jugabilidad de No Straight Roads es extremadamente peculiar, ya que combina componentes de acción clásicos, como saltar, esquivar, ataque cuerpo a cuerpo y ataque a distancia, con la necesidad de adaptarse al ritmo de musica. De hecho, todos los enemigos atacan al ritmo, y perderlo automáticamente significa perder la piel. Definirlo como un juego de ritmo es, en mi opinión, incorrecto, porque el género real es más una acción híbrida con un gran amor por la música. Los dos rockeros tienen diferentes habilidades y diferentes estilos de lucha, pero pueden apoyarse mutuamente: cuando uno de los dos descansa y no es mandado por el jugador, puede recuperar puntos de vida.

Con motivo de la gamescom, el título se mostró con una demostración de lujo de unos treinta minutos, que permitió llevar a cabo el tutorial inicial y luego enfrentar una pelea de jefe, tomada de una fase más avanzada del juego. El tutorial permitió aprender adecuadamente los conceptos básicos del combate, configurándose como una audición en el escenario, una muy buena idea para mantener el tema "reality show". La pelea del jefe fue extremadamente alegre: el enemigo, un DJ, parecía carismático y, sobre todo, gigante. Evitando grandes planetas y luchando en una galaxia entera, era necesario sobrevivir y derrotarlo. la compañía no fue nada fácil gracias a la falta de tiempo para familiarizarme con los controles, y me arriesgué seriamente al fracaso.

La impresión general que deja el título es excelente: lo encontré extraño, original y emocionante. Sabe mezclar la pasión por el rock con uno poderosa expresión visual, lo que me recuerda de alguna manera a diferentes medios, como Kill la Kill, Transistors e incluso las chicas Power Puff (Mayday sería perfecto como un nuevo luchador grupal). Esta fusión de géneros crea una verdadera maravilla, que puedo recomendar a todos. No habrá Straight Roads disponibles en 2020 para PC y PlayStation 4, y no puedo esperar.

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