Todos saben lo que es Kinect, muchos menos saben cuáles son los juegos que lo admiten, y mucho menos aquellos que pueden enumerar algunos títulos dignos de ese dispositivo. Bueno, esto ya es comprender la falla de este accesorio que, aunque se ha vendido mucho (Octubre 2017 se había vendido 35 millones de unidades), siguió siendo más un elemento de colección que un dispositivo realmente útil.

Admitirlo al final fue el mismo Microsoft que, después de declarar el final de la producción, ahora también tiene presionar que la sociedad de Redmond ya no producirá adaptadores para Xbox One S y Xbox One X, (la Xbox One tiene entrada directamente en la consola).

Obviamente Kinect continuará trabajando en todas las versiones de Xbox One, pero para aquellos que aún no tienen un adaptador y poseen los dos últimos modelos de la consola, tendrán que comprar uno lo antes posible o posteriormente usar el mercado de segunda mano.

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